31 julio 2009

RENOIR: EL PALCO. IMPRESIONISMO

El Palco


“El cuadro tal vez más acertado de la era moderna”

(Roberto Longhi. crítico )

“En la literatura, al igual que en la pintura, el talento sólo se muestra en el tratamiento de las figuras femeninas”

(Renoir)

“Considerando el conjunto de las obras de Renoir, hay que reconocer que ha sido sobre todo el pintor de la mujer.
En su obra se revela un tipo de mujer originalísimo, que se ve aparecer desde los comienzos. Es el de la joven parisiense que desde la burguesa hasta la obrera, desde la modistilla hasta la muchacha que baila en los locales de Montmartre, una personita esbelta, pimpante, vestida con garbo, sonriente, ingenua. A esta parisiense de los siglos XIX y XX le ha conferido Renoir una gracia, una fascinación comparables con las que imprimieron los pintores del XVIII en un mundo totalmente distinto y en unas mujeres de una clase completamente diferente.”

Th.Duret (“Histoire des peintres Impressionistes, 1906”)



Foto Calamanda. Palacio Garnier. Ópera Nacional de París.


La Sala, una de las mejores salas de Ópera jamás construidas, dotada de una acústica excepcional

“Para que el artista tenga un mundo que expresar, primero se tiene que situar en ese mundo, como oprimido u opresor, resignado o rebelde, un hombre entre hombres”

(Charles Baudelaire)

Tanto en Francia como en Inglaterra, pintar escenas de la vida cotidiana se convirtió en el principal objetivo de los artistas en el siglo XIX. Tanto las imágenes como el estilo se encaminaban hacia la modernidad. Rechazaron los valores y normas de La Academia y empezaron a plasmar escenas que destacaban por su relevancia política o social.

“El impresionismo no es sólo una revolución en el campo del pensamiento, es también una revolución para la comprensión fisiológica del ojo humano. Es una nueva teoría que depende de un modo diferente de percibir la sensación de la luz y de expresar las impresiones. Los impresionistas no fabricaron primero sus teorías y luego adaptaron sus cuadros a ellas, por lo contrario, como suele suceder con todos los grandes descubrimientos, las pinturas surgieron de los procesos inconscientes del ojo del artista, los cuales, al convertirse más tarde en motivo de reflexión, dejaron paso al razonar de los filósofos.”

Diego Martelli (1836-1896). Pintor y crítico de arte, 1877

El estilo impresionista se había convertido en una técnica que era facilmente reproducible y ya no sorprendía a nadie, ni al público, ni a los artistas en los últimos años del siglo XIX, pero la revolución de este arte ya había sido ganada. Los impresionistas ya habían entrado a formar parte de la historia del arte y fue evidente la transformación de las artes plásticas durante el siglo XX.

Muy pocos movimientos pictóricos han levantado tantas pasiones años más tarde, como tanto rechazo en sus comienzos. Su secreto está en la capacidad de transmitir a través de la pincelada y el color impresiones primarias y no de la desarrollada hasta entonces figuración estática.


Foto de Renoir

Auguste Renoir era un hombre reservado y meticuloso y que creía firmemente en su trabajo.

“El verdadero arte debe ser indescriptible e inimitable… La obra de arte tiene que agarrarlo a uno, arrollarlo, transportarlo.”

(Renoir)


Renoir, con suaves pinceladas cortas y sutiles gradaciones cromáticas creó contornos borrosos y delicados, de modo que los elementos se funden entre ellos hasta casi disiparse.

Fue en la década de 1870 cuando Renoir conoció a los amigos que le acompañarán el resto de su vida. Uno de ellos, Paul Durand-Ruel, marchante de arte y que comenzó a comprar sus pinturas a partir de 1872.

El escritor Émile Zola y Durand-Ruel apoyaron con gran entusiasmo y determinación la pintura impresionista, un mundo donde no existían dificultades políticas, económicas, sociales…

Foto de Paul Durand-Ruel


Renoir, encuentra a sus modelos entre sus amigos, en los alrededores de Montmartre, en los estudios de los pintores y en la alta sociedad, que le inspiró para crear composiciones elegantes.

La obra de Renoir se desarrolla a lo largo de más de 50 años, entre el siglo XIX y XX, pero mal comprendida debido a sus continuos desafíos, midiendo su experiencia, jugando en los límites del color… en su continua indagación artística.

“En una época en que el arte francés, que hasta principios de siglo había estado tan lleno de encanto y de fantasía, está a punto de perecer en la aridez, la regularidad y la manía de la falsa perfección, fijada en la mesa de dibujo del ingeniero, que se ha convertido en el ideal, pensamos que es necesario reaccionar con rapidez contra esas doctrinas moribundas que amenazan con destruirlo, y que debemos unirnos todos en esta causa.”

(Renoir )

Foto Calamanda. Palacio Garnier



El Fantasma de la Ópera. Publicada en 1910, la novela de Gastón Leroux está ambientada en el París del siglo XIX, en la Ópera Garnier, un edificio lujoso y monumental construido sobre un lago subterráneo entre 1857 y 1874.


Foto Calamanda. Palacio Garnier


EL PALCO


El Palco (1874). 80x 63,5 cm. Courtauld Gallery, Londres.

Renoir pintó y representó en El Palco ( La Loge ) un aspecto más íntimo de las diversiones de la burguesía.

El teatro y la ópera fueron temas que aparecen en varias obras impresionistas. La pintora estadounidense Mary Cassat (1844-1926) fue el miembro del grupo impresionista que pintó más obras sobre el tema del palco del teatro.

El cuadro fue presentado en la primera exposición impresionista (1874) y tal vez sea el más conocido de los expuestos.

La prensa destacó la modernidad del tema y fue casi la única obra que apenas suscitó críticas negativas de la exposición.

Aunque la obra fue acogida con críticas favorables, no encontró comprador. Después Renoir en 1875 la vendió a un marchante por 475 francos (dinero que necesitaba para pagar el alquiler).

El cuadro fue expuesto en Londres (1874-1875) por Durand- Ruel, y en varias ocasiones fue vendido, hasta que lo volvió a comprar por 7.500 francos en 1899. Después el cuadro fue vendido en varias ocasiones.

En la década de 1870, que era el momento de mayor adhesión de Renoir al movimiento impresionista, su pincelada se caracterizaba por un toque vibrante, que hacía muy bella la superficie de los cuadros. Renoir añadía más cantidad de aceite de linaza y trementina a los colores, consiguiendo así de esta forma que su pintura fuera más fluida.

En su breve periodo denominado “duro”, su pincelada se hizo más compacta y amplia, posteriormente, se caracterizó por un toque más suave. Podemos decir que la pincelada de Renoir cambió con el transcurso de los años.

El Palco sorprende por diversas razones que se observan con claridad: la representación de las figuras protagonistas, con un maravilloso juego de contrastes cromáticos, una masa compacta que despierta una bonita fascinación para los que la contemplamos.

El Palco es un magnífico ejemplo de la belleza simple y pura de la técnica de Renoir.

El éxito del cuadro no parece ser su composición, en el interior de un triángulo, ni tampoco su encuadre, con las dos figuras en primer plano. La clave parece ser, el uso magistral del color negro, que según Renoir es el rey de los colores.

El artista representó en el cuadro a una joven en su primera salida.




La figura masculina retratada es Edmond, hermano de Renoir, el joven que desvía la mirada e ignora a la joven.

Su acompañante es la modelo Nina (Niní), también conocida como Gueule-de-raie (cara de pez). Niní era una modelo profesional. Vemos claramente como las carnaciones pálidas de la joven contrastan vivamente con las franjas oscuras del vestido.

Parcialmente en sombra, el rostro de Edmond presenta una forma más indefinida que el de Niní, la mejilla izquierda parece confundirse con el fondo.

Los rouches del vestido alrededor de la muñeca de la joven, están realizados con tenues difuminados de pintura, una técnica muy típica de Renoir.

Para la realización de esta obra Renoir utiliza una técnica variada.

Alrededor del cuello de Niní, observamos su magnífico collar…son infinidad de puntos de color blanco que hacen contraste y brillan con los tonos color crema de sus carnaciones.

Pinceladas delicadas de pintura crean el rojo de las flores que adornan el vestido.

La abundancia y riqueza de las telas del vestido de la joven, contrasta con el delicado tono de su piel, resaltando aún más por las rosas que adornan su cabello.

La figura femenina forma una unidad con la masculina, gracias a la franja negra del vestido, que se funde con la chaqueta de Edmond.

La figura masculina mira con los prismáticos hacia fuera del palco. En cambio Niní, expectante se dirige con su mirada al observador del cuadro de una manera directa.

El cuadro muy bien estudiado por Renoir y realizado en su taller, guarda la frescura de una obra hecha improvisadamente. Nos produce una sensación de proximidad, nos da la sensación de estar contemplando una fotografía.

Por la elección del tema es una obra única, singular (un palco de la Ópera).

Gracias al empleo de una técnica de pincelada suelta y visible, Renoir consigue que el conjunto tenga una gran vitalidad.

En este cuadro el artista no utiliza una gama cromática amplia.
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Esta obra es un fragmento de la vida mundana parisiense…La Belle Époque.

“No sigo otras técnicas o métodos. Últimamente se busca una explicación a todo. Pero si se pudiese explicar un cuadro, ya no existiría el arte. Una obra tiene que atraparte, envolverte, transportarte lejos. Es la manera que tiene el artista para expresar su propia pasión; es una corriente que brota de él y te arrastra”.

Renoir a Walter Pach- pintor y escritor norteamericano.
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Foto Calamanda. Palco del primer piso. Palacio Garnier. Ópera Nacional de París
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EL PALCO
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Detrás de la ventana
del cuadro, Niní,
estás ausente.
Tienes los ojos tristes,
y tu frente
se pierde en el páramo frio
de tu cara.
Miras al fondo, y no ves nada.
El rictus de tus labios enmascara
prudencias y silencios…
algún llanto.
Quizás allá en el fondo en la penumbra,
la butaca vacía,
la sombra tenue de alguien que estuvo
y ya no está, buscas silente.
Tus manos se deshojan,
las flores mienten.
Mientras, tú, arrogante Renoir
buscas delante,
una cara bonita, una ocasión,
quizá una cita.
Ignoras con desdén quién te acompaña.
A nadie extraña.
Tu fama de burgués, tu aburrimiento,
no permite atender esta comedia,
ni un intermezzo, ni un concierto.
En este cuadro Edmond,
entre grises y negros, eres atrezzo.

- azpeitia- desde Zuhaitz- Ondoan


Foto Calamanda. Palacio Garnier.

La araña de bronce y cristal fue diseñada por Garnier y modelada por Corboz. Pesa siete toneladas y posee 340 luces.


Foto Calamanda. Palacio Garnier. Ópera Nacional de París

A J. Antonio Azpeitia por su hermosa ejecutoria estética... por su amistad.

17 comentarios:

azpeitia dijo...

Gracias por tus palabras, mi poesía, no es mas que una pobre aportación a tan hermoso cuadro,que fue el que me inspiró. Esa poesía aunque no te lo he dicho nunca ya ganó un primer premio, el único a que me he presentado en mi vida (de poesía). Tengo otro de Literatura, pero nunca hago ostentación de ello. Lo que escribo gusta o no gusta sin adornos, sin presentaciones que traten de influir en el lector.
Gracias una vez más Calamanda por incluirme en tu hermosísimo blog, que es un derroche de belleza y buen gusto.
Un beso muy grande desde Zuhaitz-Ondoan en plena Sierra de Carrascoy, donde tengo mi estudio...azpeitia

Camille Stein dijo...

fascinante estudio sobre un genio indiscutible de la pintura

... y la colaboración de Azpeitia, todo un lujo...

abrazos para los dos

miguel dijo...

Pintura,Poesia... toda una bonita composición, tratada con una pincelada llena de amor por el Arte.
Descubrir la belleza de las Obras Maestras, a veces, requiere el trabajo de los que aman el Arte.
Es un placer pasar por tu blog.
Saludos.

Pena dijo...

Estimado e Precioso Amigo:
Um Renoir espectacular. Sensível.
Um "Construtor" de Arte do mais sublime que se possa desejar.
Sobressaiu no impressionismo.
Li alguns livros de Émile Zola. Fantástico.
Sempre a ler-te com agrado e simpatia.
Abraço de parabéns sinceros.
Com respeito, estima e admiração pelo teu talento que jorra sem cessar nunca.

pena

OBRIGADO pela amizade e simpatia no meu blogue.
Bem-Hajas, perfeito amigo.
Adorei.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

buen trabajo. hace 3 años estuve en ese teatro y el poema de nuestro compañero azpetia es estupendo.
Buen domingo

A.Tapadinhas dijo...

Trabalho que abre o apetite para os não conhecem, procurar conhecer Renoir.

Para os que já sabem, deixar bem claro que não é possível saber tudo sobre um assunto... muito menos, quando se trata de um génio...

O teu palco é um dos que merece ser frequentado.

Obrigado pelas palavras amáveis!

Abraço.
António

BERTA dijo...

Es un precioso y magnífico Post!!.

Me ha encantado.

Un abrazo.

Fallen Lids dijo...

Excelente posteo. Muy bueno, me encantan este tipo de posteos, hasta con frases de Baudelaire incluidas, jajaja.
Sinceramente me encanto; sin lugar a dudas Renoir fué un grande del impresionismo, sus cuadros siempre me gustaron y lo seguiran haciendo.

Saludos enormes!^^


Flor.

mancini dijo...

Renoir que es uno de los más célebres pintores franceses no es fácil clasificarlo: perteneció a la escuela impresionista, pero se separó de ella rápidamente por su interés por la pintura de cuerpos femeninos sobre los paisajes. El pintor Rafael tuvo una gran influencia en él.

Renoir posee una vibrante y luminosa paleta que hace de él un impresionista muy especial. "El palco",junto con "El columpio", o "Bañistas", son algunas de sus obras más representativas.

Como los restantes impresionistas, fue un autor ausente de los museos españoles hasta la apertura del Museo Thyssen-Bornemisza. La Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, expuesta en una ampliación del mismo museo, cuenta también con ejemplos suyos. La Casa de Alba cuenta con un "Busto de mujer con sombrero de cerezas" (Palacio de Liria, Madrid) que fue adquirido por la actual duquesa en su juventud.

Magnífico trabajo Calamanda te felicito. Disfrutad al máximo de las vacaciones veraniegas y del mar o del bosque según sea vuestros gustos.

Carla dijo...

Me gusta muchisimo este artista, es un gran pintor. Me gustaron las fotos y tambien las pinturas que elegiste para mostrar.
la bibiografia como siemrpe excelente.
Un gran trabajo!

lady dijo...

Esperando a que se abra el telón y comience la función ahí están Edmund y Niní.

Él, ajeno al pincel del artista e indagando quizás si hay alguien que requiera su atención entre el público.

Ella, fiel a su papel de modelo ,posa profesionalmente ante el artista que la admira y la ensalza. Un palco costumbrista ...y toda una sensación de contrastes.

De nuevo un trabajo muy enriquecedor.

"El teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana."

Federico García Lorca

Un saludo a todos.

Hammelinn dijo...

QUE LINDA LA OPERA DE PARÌS !!!
ME ENCANTAN LAS PINTURAS DE CHAGALL!!!
ME GUSTAN TUS PUBLICACIONES, PORQUE NO SON SUPERFICIALES...

SABES QUE SOS UNA DE MIS AMIGAS MÀS FIELES ??

GRACIAS POR ESTAR SIEMPRE AHI !!!

TE DEJO UN ABRAZO GRANDOTE Y UN SUPER BESO !!!!!!!!!!!!

FEDE HAMMELINN

MONTEVIDEO - URUGUAY

José Antonio Illanes dijo...

Cuánta magia puede encerrar un teatro, amiga mía. Parece mentira lo que pueden transmitir dos simples sillas vacías en el palco de un teatro, tanto como cualquier obra de arte.
¿Quién habrá estado sentado en ellas? ¿Qué palabras se habrán pronunciado al oído? Un misterio, como el arte mismo.
Un fuerte abrazo.

Jan Puerta dijo...

Excelente trabajo el que encuentro en este espacio tan enriquecedor.
Un abrazo

Courbet dijo...

Hola amigo....


me suena tu cara.

ya nos veremos.

carmensabes dijo...

Hola Carmen, pensaba que te había comentado en este artículo hace tiempo. Se ve que lo estuve viendo y luego se me olvidó decirte lo bonito que me resultó este post.
Y de acuerdo con Renoir, a menudo el arte es inexplicable... se siente!!

Un abrazo amiga!!!

KUBAN dijo...

La pintura es poesía en colores. Gracias por venir a mi blog y dejar tu cálido comentario.Un abrzo.