03 junio 2010

EL CABALLO: BLANCO, GRIS O NEGRO DE PABLO PICASSO.


"La pintura no se hace para decorar apartamentos.Es un instrumento de guerra ofensivo y defensivo ante el enemigo"

"Picasso, entrevistado por Simone Téry, Les Lettres françaises, 24 de marzo 1945)

Cheval fatigué, 1938
Lápiz y pluma sobre papel, 20,9 x 29,5 cms.
Museo Picasso Málaga.

"En los museos (...) sólo hay cuadros fallidos (...) Lo que hoy consideramos "obras maestras" eran las obras más alejadas de los cánones dictados por los maestros de su época".
(Picasso a Jaume Sabartés, Picasso: portraits et souvenirs, 1946)









"Todos quieren comprender el arte. ¿Por qué no tratan de comprender el canto de un pájaro?"
(Picasso)

Picasso dice de su arte que no busca, sino que encuentra, él niega que experimente.

Alanceado a un toro, 1957.
Museo Picasso, Barcelona.

Pablo Picasso fue el artista capaz de abrir grandes derroteros desconocidos a la pintura y gracias a él la escuela francesa parisiense da un gran paso en pro de su internacionalismo y que será decisivo para su futuro, que  a partir de este momento se hablará de una escuela de pintura internacional.
En el cubismo de Picasso se mantiene el culto al color, pero aumenta la preocupación por el volumen, los planos, la línea y que termina por sugerir a algunos artistas una concepción de su arte puramente intelectualista.

"Los sentidos deforman; el espíritu forma".
(Braque)

En el cubismo sólo se quiere ver en la realidad los reflejos fundamentales de los volúmenes de la geometría del espacio y esto obliga a encajar las formas irregulares que la naturaleza ofrece a la mirada del artista y debe partir de la idea para dominar y comprender la naturaleza, pero mientras no se llega al convencimiento de que no tiene que reproducir a la naturaleza la obra de arte, ni organizarla, no logra su pleno desarrollo el cubismo. Es importante crear una belleza abstracta y en la que los colores dominantes son los pardos, amarillos, verdes y grises.
Picasso concentra sobre sí la atención artística durante más de cincuenta años, su inagotable creación y constante renovación lo convierten en el espectáculo más sorprendente de la pintura contemporánea.









Minotaure et cheval, 1935.

Picasso aprendió a elaborar la imagen de un rostro o de un objeto con unos cuantos elementos muy sencillos y simples. Crea objetos que a pesar de su carencia de volumen consigue conservar el sentido de solidez y profundidad, renuncia a representar las cosas tal como aparecen ante sus ojos.
Su  verdadero fin era construir antes que copiar algo. Un objeto se dibuja por el ángulo desde el que se aprecia más claramente su forma más  característica.


Cheval, 1941

La primera pintura que se conserva de Picasso la realizó en Málaga y en ella hay un caballo y él apenas contaba ocho años de edad.
El caballo surge una y otra vez en su obra desde entonces y hasta alcanzar su madurez. El artista plasma una y otra vez todo lo que hay de noble, humano, mitológico, simbólico, etc. Este animal tiene un significado especial en su obra a través de óleos, grabados y dibujos que muestran las diferentes formas y tratamiento que dio y de las distintas formas que lo representó.
Hay una gran carga simbólica cuando Picasso ve al caballo como un animal femenino frente al toro masculino y entonces se entabla entre elllos una relación amorosa.


S´echappe, 1955.
Museo Picasso, París.

Desde que el artista pintó tras asistir a una corrida "El pequeño picador amarillo" en 1889, hasta su última etapa en los años setenta, el caballo aparece continuamente en su obra:
Caballos de guerra o de paz, caballos de corrida, cuya muerte está escrita en los ojos del toro. Caballos de circo o de desfile, caballos libres sobre orillas indeterminadas o caballos de tiro agobiados por el dolor, caballos de balancín o de caravanas. Picasso nos presenta, imágenes variadas hasta el infinito, del animal que combina, en el seno de su obra la simbología de lo masculino y de lo femenino, la claridad y las tinieblas, el juego y el drama, el deseo y la sabiduría.
Nos permite conocer la importancia del caballo en su trabajo.








Cheval dans un paysage, 1937.
Colección privada.

Hoy me voy a centrar en sus trabajos sobre papel, ya que la mayoría fueron realizados sobre este soporte.
Gran parte de estas obras pertenecen a colecciones privadas y algunas de ellas han sido pocas veces expuestas al público.
El caballo formaba parte del entorno en la vida cotidiana del artista.

"Aparte de las obras consagradas a las mujeres que amó, Picasso jamás ha celebrado mejor el maridaje entre la emoción y la creación que cuando ha abordado el tema del caballo... Presentó imágenes infinitamente variadas del animal que combina en el seno de su obra el simbolismo masculino y el femenino, lo solar y las tineblas, el juego y el drama, el deseo y la prudencia."
( Dupuis-Labbé)

                                                                

                      Corrida taureau et cheval blessé, 1923-1924
Museo Picasso, París.

"Mira Françoise;
Un minotauro guarda a su lado a muchas mujeres
y las trata siempre muy bien,
pero reina sobre ellas el terror.
Así que ellas terminan alegrándose de que esté muerto.
Un minotauro no puede ser amado por si mismo"
(Picasso a Françoise Gilot)

El artista era monógamo y por lo tanto sus infidelidades no se dieron con mujeres distintas a sus parejas, sino con ellas mismas y a las que nunca renunció o a lo mejor fueron ellas las que no podían o no querían renunciar a él.
                                                                         
Quizás por ello se puede explicar la fijación del artista por la leyenda del minotauro y su connotación poligámica en su obra, sobre todo en sus grabados y así  se lo contó a Françoise Gilot en una de sus sesiones de pintura que siempre terminaban con una relación sexual.
                                                      
Chimère, 1935
12,5 x 16,5 cms.
Museo Picasso, París.

No es Géricault, Delacroix o Stubbs, los que han dejado sea, en las telas o en los dibujos que estallaban de pasión y de ardor románticos, o de estudios precisos de anatomía. Picasso no se parece en nada a los que antes que él hicieron del noble animal el objeto de multiples atenciones.
Es más bien a la mujer y a sus múltiples misterios, que él no dejó de explorar desde su edad más joven, a quien él  dedica su obra.
Sí nosotros evocamos el bestiario de Picasso, de otros animales, nos vienen inmediatamente a la memoria: el toro, el perro, el gato, la paloma, la cabra, el mono, el búho, la lechuza, pero el caballo, a primera vista, parece ausente o a lo mejor, irresistiblemente aplastada por la imagen del toro.
Una mirada más sostenida sobre la obra de Picasso ofrece sin embargo sorpresas y permite comprender que él jamás descuidó a este animal que desde su pequeña infancia en Málaga hasta el final de su vida, en Mougins, formó parte de su mitología personal.

Taureau et cheval blessé, 1921

Apenas perceptible, en las primeras obras, porque el caballo todavía no despierta ningún eco en la imaginación de Picasso que se contenta, de vez en cuando, con bosquejarlo en sus actividades de trabajo o de juego en provecho de los hombres.

El papel del caballo irá conformándose en el curso de los años cuando Picasso va a descubrir o a dar una dimensión metafórica y simbólica que no suponía nunca al animal;

Desde entonces, no es exagerado decir que el caballo se convierte en el alter ego del toro o que lo sobrepasa porque el toro, él, queda encadenado de hecho a la corrida, mientras que el caballo se lanza para conquistar los infinitos dominios de lo imaginario de Picasso

Otra aparición del caballo, en 1901, ésta vez más enternecedora, el juguete que se presenta en " Niños y juguetes ", donde las nietas están sentadas en la hierba cerca de las muñecas y cerca de un caballo de caravana a miniatura.

Encontraremos repetidas veces el caballo en el estado de juguete en la obra de Picasso.
"El diálogo del toro y del caballo, a pesar de la evidencia del drama que se traba... "

Estas son algunas palabras, escritas el 7 de noviembre de 1935, evocan un tema que aparece en Picasso después de su infancia en Málaga donde asistió a sus primeras corridas.

El juego de la vida y de la muerte se encarna en estos dos animales, el caballo y el toro, que uno después del otro, deben perecer en la arena.
 "Algunos críticos ven como se entabla una correspondencia del juego amoroso."  
          
                                                                 


Chevalier Jockey, 1905.

Dulzura y magia estarán en el punto de encuentro en el gesto de los "Saltimbanquis" de 1905 o en la cortina de escena de "Parada" en 1917.
El caballo posee entonces poderes misteriosos, aparece como un guía hacia el mundo de los muertos o afirma su carácter solar y benéfico llevando alas. Es también, más simplemente, el animal de la gloria del cual el circo ha sido creado, jugando con amazonas y acróbatas.
El caballo símbolo de  vida y de juventud, también de muerte y de tristeza.

                           Trois chevaux au bord de la mer, 1920.
Museo Picasso, París.                      

    " ... Aún no tenía veinte años y ya poseía una pasmosa seguridad en el trazo, en las relaciones cromáticas, en la composición, como tantos artistas de larga experiencia buscan todavía"
(Charles Morice -prefacio al catálogo de la exposición de la Galeria Serrurier, de París, 1905)
                              
Cheval, 1941

" ... Bienaventurados los inquietos, porque sólo a ellos está reservada la paz perpetua: Mir, Nonell, Xiró y Ruiz Picasso, que en su retiro está ahora preparando obras que sorprenderán y hasta espantarán. "
(Eugenio d´Ors -"El pobre Catalá", Barcelona, 10 de Diciembre de 1904)

LA CABALLISTA CON UN VIEJO CLOWN.

Écuyère avec un vieux clown, 1967.
29,7 x 34,8 cms. Colección particular.              

 Esta obra trata de una evocación de los temas de sus primeros años: el circo, los saltimbanquis, acróbatas o las caballistas de carnes voluptuosas e imágenes grotescas, evocando a la España picaresca con sus caballeros cuya única ocupación era el ensalzamiento de la mujer... Las majas de mantillas pesadas que dejaban entrever los negros encajes que desvelaban sus senos o su sexo: mujeres que son tanto presas como depredadoras.
Picasso, apoyándose en las mil y una formas de utilizar a la mujer y abusar de ella o ser abusado por ella -se trata de un erotismo omnipresente en una atmósfera de búrdel o de circo- que  viene a ser lo mismo, donde las jovencitas impúdicas, sensuales y carnosas se ofrecen a la concupiscencia de un mirón o de un espectador que señala y se prepara a sacar partido de los encantos que ven sus ojos.
La presencia, dolorosa, de un  viejo, un bufón, un viejo clown penoso, que mira a la caballista, joven y bella, sobre una montura, pero inaccesible, que representa el papel del mirón y del amoroso eterno.   
Es una verdadera comedia humana en la que los saltimbanquis, en concreto, en un circo, en el que el significado ha evolucionado. se constata , de hecho, un cambio de distribución y el primer papel de 1905, Arlequín, ha evolucionado.


Pelados, tristemente naturales,
en inmovilidad de largas crines
desgarbadas, sumisos a confines
avalanzados por los herbazales,
unos caballos hay. No dan señales
de asombro, pero van creciendo afines
a la hierba. Ni bridas ni trajines.
Se atienen a su paz: Son vegetales.
tanta acción de un destino acaba en alma.
Velan soñando sombras las pupilas,
y asisten, contribuyen a la calma
de los cielos -si a todo ser cercanos,
al cuadrúpedo ocultos- las tranquilas
orejas. Ahí están: ya sobrehumanos.
( Jorge Guillen )

Todas las fotos que ilustran este reportaje son propiedad de Calamanda y corresponden a "La Feria del Caballo 2010" de Jerez.

Dedico esta entrada con cariño y afecto a Marian, Manel, Mimí, a todos mis amigos de Jerez y como no podía ser de otra manera a Jesús San José Hernando.                                                                    

26 abril 2010

HENRI DE TOULOUSE-LAUTREC. LA NOCHE PARISINA: CENTRO DE LA VIDA Y LA OBRA DE TOULOUSE-LAUTREC.

      La lavandera, 1884.

"El cuerpo de la mujer, un hermoso cuerpo de mujer, ve usted, no está hecho para el amor... es demasiado hermoso, ¿ no es cierto ? "
( Toulouse- Lautrec )

Divan Japonais, 1892/1893.
Litografía a colores (cartel), 80,8 x 60,8 cms.
Colección privada.

" ¡ Carteles, Carteles ! ¡ Ésa es la cosa !
( Toulouse-Lautrec)
                                                  
La gorda Marie, 1884
Óleo sobre tela, 80,7 x 64,8 cms.
Wuppertal, Von der Heydt-Museum-

Misia Natanson: Dígame Lautrec, ¿ por qué hace siempre tan horribles a todas las mujeres?

Toulouse-Lautrec: ¡ Porque lo son !
                                                                                                                                                                                                                            
Tououse-Lautrec fotografiado en 1892.

" ¡ Pensar que nunca habría pintado si mis piernas hubieran sido un poco más largas ! "


HENRI DE TOULOUSE-LAUTREC.-
                                                
Autorretrato ante el espejo, 1880.
Óleo sobre cartón, 40,3 x 32,4 cms.
Albi, Musée Toulouse-Lautrec.


" ¡ Ah, yo quería ver sobre esta tierra a la mujer que tenga un amante que sea más horrible que yo ! "
(Toulouse-Lautrec)


Toulouse-Lautrec: Pintor y grafista francés.
Albi, 1864 -Castillo de Malromé (Gironde) 1901.
Fue una de las figuras más fascinantes y pintorescas del arte de fines del siglo XIX.
Nacido de una de las estirpes más ilustres del sur de Francia. Hijo único de una familia de la alta aristocracia francesa, de noble cuna, parecía  destinado a una vida de lujos y placeres, pero su mala salud lo impulsaron a seguir la carrera artística.
Sufrió dos caídas que le quebraron las piernas en 1878 y 1879 y a consecuencia de ello quedaron atrofiadas.
Él decidió convertirse en pintor profesional, aunque la prosperidad de su familia le hubiera proporcionado seguridad económica. Sus estudios del ambiente urbano y carteles muestran una imagen adecuada del ambiente de París a finales del siglo XIX.
                                               

Reina de Joie, 1892.
Litografía a colores (cartel) 136,5 x 93,3 cms.
Albi, Musée Toulouse-Lautrec.


Trabajó y vivió en Montmartre, el barrio parisiense de los artistas, donde creó su obra extraordinaria retratando una galería de personajes extravagantes que animaban la vida nocturna de la ciudad, en especial los artistas de cabaret.
En su breve carrera artística produjo una gran cantidad de  obras, pero la vida disoluta que llevó,  le arrastró a ser víctima del alcohol y contraer sífilis, acabó provocándole la muerte cuando sólo tenía treinta y seis años.
Se siente atraído por la vida nocturna de París y por el mundo del espectáculo; frecuenta los cabarets, salas de baile, teatros, burdeles, el circo y representa todo lo que ve de forma realista y con su genial estilo.            
                                                    

Amazona en el Circo Fernando, 1888.
Óleo sobre tela, 100,3 x 161,3 cms.
Chicago, Art Institute of Chicago.


Pinta temas crítico-realistas con un estilo impresionista de tonos claros.
En 1889 se convierte en cliente habitual del " Moulin Rouge " recién abierto.
A partir de 1891 comienza a pintar estilizados e innovadores carteles de grandes superficies de color para decorar locales, cabarets y editoriales, pero será el cartel del cantante Aristide Bruant el que le lanza a la fama.
En 1893 tiene lugar su primera exposición individiual en la Galería Goupil y comienza a vivir en un  burdel parcialmente para reflejar su ambiente en pinturas y dibujos.


    Ambassadeurs, Aristide Bruant, 1892.
Litografía a colores (cartel), 150 x 100 cms.
Colección privada.


De 1894-1897 viaja por diversos países europeos y frecuenta el grupo de los Nabis, pero cada vez más abusa del alcohol.
En 1899 es trasladado  a la clínica siquiátrica de Nevilly, contra lo que sus amigos protestan públicamente. Él sigue bebiendo y pintando, pero en 1901 sufre un ataque de parálisis y muere en el castillo de su madre.
Toulouse-Lautrec destaca tanto en dibujo como en pintura.
Sus litografías y carteles se siguen imprimiendo actualmente.
Fue influido por el impresionismo, pero su obra se caracteriza por sus rasgos marcadamente personales. 
Destacan sus superficies  de color aguadas, transparentes o lavadas y entramados de líneas.

                                                   
La Toilette (Rouse), 1889.
Óleo a la trementina, 97 x 54 cms.
París, Musée d´Orsay.


" Solamente la figura existe, el paisaje sólo es y debe ser un ingrediente. El paisajista puro está todavía en bruto. El paisaje sólo puede servir para el mejor entendimiento del carácter de una figura. Corot es grande solamente por sus figuras, lo mismo que Millet, Renoir, Manet y Whistler. Cuando los pintores de figuras hacen paisajes, los tratan como a una cara; los paisajes de Degas son fabulosos, porque son paisajes de sueños; ¡  los de Carrière son como máscaras humanas ! Monet abandonó la figura, ¡ qué no habría podido hacer ! "
(Toulouse-Lautrec)

                                                     
En "Rat Mort", 1899/1900.
Óleo sobre tela, 55 x 45 cms.
Londres, Courtauld Institute Galleries.


" Las obras me son indiferentes. En el teatro -así sea pésimo- yo me divierto siempre".
(Toulouse-Lautrec)

Poseía un ojo avezado para reproducir la vida tal como se vivía, para él todos son iguales... el intelectual, el caballero de sombrero de copa, el obrero, la chica de servicio, la mujer galante etc.
El mundo de las diversiones nocturnas no era sólo el ambiente en el que se movía el artista durante sus años parisinos, sino que fue la fuente de su inspiración y los motivos de sus trabajos, él veía este mundo no solo con los ojos de su propia sociedad, sino desde el punto de vista de una persona que ya ha superado la diferencias de clase y sus barreras.
El artista describe lo que ve, sin  la arrogancia de creerse socialmente superior.
Lleva sus observaciones al lienzo con una gran sensibilidad y crea cuadros de ambiente realista y estudios de carácter.
Proporciona una visión viva del ambiente del que se han extraído en sus obras.

                                      
El Salón de la Rue de Moulins, 1894.
Óleo sobre tela, 111,5 x 132,5 cms.
Albi, Musée Toulouse-Lautrec.


Para el artista el color es un importante medio de expresión
Independientemente de la técnica que empleara, siempre prefería una superficie mate, subrayada en su atractivo por la fría luminosidad de sus colores, por la yuxtaposición de tonos audaces y por el vigor de su pincelada. Emplea el óleo, la pintura al pastel y la litografía.
                                           

Jane Avril bailando, 1893.
Estudio para cartel, "Jardin de Paris".
Gouache sobre cartón, 99 x 71 cms.
París. Colección Stavros Niarchos.


" He intentado ser veraz y no falsificar ensueños. Tal vez sea un error, pero me es imposible dejar de ver las verrugas; conscientemente las hago más grandes, les agrego pelos desagradables, y les pongo algún pico  brillante. No sé si usted pueda controlar su pluma, pero cuando mi lápiz se mueve, tengo que dejarlo correr si no ... ¡plumps! se acabó".
(Toulouse-Lautrec)

"Jardin de Paris" : Jane Avril, 1893.
Litografía a colores (cartel), 130 x 95 cms.
Colección privada.


Toulouse-Lautrec por su tara física, se consideraba excluído del mundo aristocrático y burgués; la repugnancia por la vida y las enfermedades le hacían buscar refugio entre los explotados y los marginados.
Con sus pinturas mostraba los aspectos más ocultos de una civilización burguesa, que se daba al vicio únicamente en ciertos lugares.
Sus obras contrastan con los cuadros de los pintores académicos y simbolistas de la época.
                                      
 
Moulin Rouge, La Goulue, 1891.
Litografía a colores (cartel), 1914 x 117 cms.
Milán, Civica Raccolta di Stampe Bertarelli.


" Estoy solo todo el día, leo un poco, pero si lo hago mucho rato, me da dolor de cabeza. Pinto y dibujo -sin cansarme- cuanto me da la gana; y cuando empieza a oscurecer me pregunto si Jeanne d´Armagnac, mi prima, vendrá a mi cama. A veces aparece y quiere jugar conmigo, y yo la escucho hablar, sin poderla mirar libremente. ¡ Ella es tan grande y bella ! ¡ Y yo no soy ni grande ni bello ! "
( Toulouse-Lautrec )
                                          
La cama, 1893.
Óleo sobre cartón, 54 x 70,5 cms.
París, Musée d´Orsay.


" Imagínate... cuando uno ve cómo se aman... ¿ qué ve uno ? Técnica de la ternura... "
( Toulouse-Lautrec )
                                                       
El sofá, 1894.
Óleo sobre cartón, 63 81 cms.
Nueva York, Metropolitan Museum of  Art.


" ¡ Siempre escucho burdel ! ¿ Y qué ? En ningún sitio me siento más en casa ".
( Toulouse-Lautrec )

Su estilo y su técnica nos revela a un artista sensible y observador agudo de la condición humana y todas sus obras realizadas en una amplia gama de estilos y técnicas despertó una gran admiración entre el público. Su obra, a pesar de su vida breve y marcada por la enfermedad fue muy amplia. El catálogo publicado en 1971, enumera 275 acuarelas, 737 cuadros, 369 litografías (incluidos los carteles) y unos 5000 dibujos, estas cifras son impresionantes para una carrera que sólo duró quince años.
Los temas de sus obras están representados en ocasiones con espíritu cómico, pero a menudo hay una nota de melancolía más allá del humorismo, de desencanto y en especial de desesperación en las escenas de los prostíbulos, él no se amargaba y trataba los temas con simpatía, pero tampoco se hacía ilusiones con respecto a la vida.

                          

Autocaricatura ante el caballete. Dibujo a pluma.
Albi, Musée Toulouse-Lautrec.


" No puedo, no puedo y tengo que hacerme el sordo y darme de cabeza contra la pared -sí- y todo eso por un arte que huye de mí y que nunca entenderá todo el mal que por él me he echado encima... ¡ Ay, querida abuelita, hace bien usted en no entregarse, como yo de tal modo a la pintura ! Es más cruel que el Latín, si se la quiere ejercer seriamente como yo ".
( Toulouse-Lautrec )
                                             
                                              

Marcelle Lender, 1895.
Litrografía a tiza y pincel, 32,5 x 24,6 cms.
París, Bibliothèque Nationale.


" Siempre y en todos lados lo horrible tiene sus aspectos mágicos; es emocionante encontrarlos ahí, en donde nadie nunca antes se había percatado."
( Toulouse-Lautrec )


SU OBRA MAESTRA: BAILE EN EL MOULIN  ROUGE


Baile en el Moulin Rouge, 1889-1890.
Óleo sobre tela, 115 x 150 cms.
Filadelfia, Museum of Art.


Esta obra es una de las de mayor complejidad del artista. La profundidad del cuadro la sugieren la disposición delantera y posterior de las figuras.
En el centro y rodeados por todos los clientes del local bailan la Goulue y Valentin-le-Dèsossé, que pasarían a la historia del arte gracias a las obras de Lautrec, de igual manera que el Moulin Rouge.
En esta obra observamos la mezcla magistral del espíritu de exageración y observación de Toulouse-Lautrec llevada hasta los límites de la caricatura. En él muestra con todo lujo de detalles el ambiente del nuevo local nocturno de moda de Montmartre.
Las tablas del centro del suelo, en el espacio que queda vacío entre las figuras del primer plano nos lleva la mirada hacia los bailarines situados en el centro de la escena. Detrás de ellos en el tercer plano se encuentran los personajes que acuden al local de moda.
El artista nos invita a participar de la escena al dejar un vacío en el primer plano de la obra.
El hombre de la izquierda que está cortado por el borde del cuadro nos indica que la acción continúa más allá del marco.
La mujer de la derecha del primer plano para los que frecuentan Montmartre se la reconoce como una prostituta. La mujer que está al lado de ella y vestida con traje oscuro sería una amiga, ya que en la época solían ir acompañadas.
El artista recurre a vistosas sombras verdes para evocar las luces artificiales de la sala.
El color verde se yuxtapone al rojo y rosa complementarios en la obra y vemos como en la combinación de colores más bien apagados sobresalen las manchas brillantes del color escarlata.



Los rojos intensos y escarlatas forman una diagonal que va desde la mujer en primer plano de la derecha pasando por las medias rojas de la bailarina hasta la mujer pelirroja del fondo a la izquierda.
El público destaca por una notable combinación de retratos y caricaturas exageradas o simplificadas.
Las enaguas de la bailarina están ligeramente esbozadas con unos rápidos toques de pintura que bastan para que se logre el efecto de revoloteo.
El cuadro que fue expuesto en el Salón de los Independientes de 1890 nos muestra el salón central del Moulin Rouge.
Las faldas levantadas que para la crítica del momento no dejan de expresar reservas morales suscita la curiosidad del público burgués que acude al salón y también despierta la atención de los pintores que tan repetidas veces representaron estas escenas en sus obras.



Foto Calamanda.

" Me impresionaba siempre la forma en que Lautrec cambiaba el tono de su voz cuando se discutía de arte. Él, que era tan cínico en otras ocasiones y de conversaciones morbosas, se ponía de pronto totalmente serio. Para él era una creencia religiosa "
( Edouard Vuillard )

Toulouse-Lautrec libera el mundo de la pintura con su obra de todos los tabúes corrientes, de la misma forma, como lo había hecho Courbet.